Tratamiento de Arrugas

Arrugas?

Cuando fruncimos el ceño por cualquier razón, arrugamos la piel del entrecejo formando un pliegue. Para algunos de nosotros, esto causa una arruga crónica. Lo cual produce una mirada frustrada, desalentadora y enfadada en nuestra cara. Esto puede distraer a los demás, y ser una molestia para nosotros mismos.

Ahora usted puede eliminar dichas arrugas sin cicatrices, empleando un tratamiento simple de Botox®.

Qué es Botox®?

Botox® es el nombre comercial del Botulinum Toxina Tipo A una toxina purificada producida por el bacterium Clostridium. En cantidades grandes, esta toxina bloquea los impulsos de los nervios hacia los músculos, resultando en una forma de parálisis llamado el botulismo.

Al usar Botox®en dosis muy pequeñas, inyectándolas directamente en un músculo específico, se paralizará únicamente la acción de dicho músculo. Por lo tanto, el problema, como un tic, espasmo o arruga del ceño, desaparecerá.

¿Por dónde se introduce Botox®?

La arruga del ceño en el entrecejo se va formando debido al movimiento del músculo llamado el corrugador. Usted puede sentirlo como un espesamiento de la parte interior debajo de sus cejas, al fruncir resueltamente.

Inyectando el Botox® directamente en el músculo corrugador le quita la habilidad de juntar las cejas cuando frunce. Una vez paralizado el músculo, no puede encogerse, y la arruga gradualmente desaparecerá.

Durará?

El tratamiento actual tarda tan sólo unos minutos y el Botox® toma efecto en tres o cuatro días. Gradualmente, durante los próximos tres a cinco meses, el efecto de Botox® se disminuirá, y la acción muscular regresará. Al aparecerse de nuevo la arruga del ceño, se repite un simple tratamiento para mantener el resultado deseado.

Se puede emplear el Botox® para otras arrugas?

El Botox®también es efectivo en el tratamiento de patas de gallo y de arrugas en la frente y en el cuello.

Cómo se realizan las pruebas del Botox®?

El Botox® se ha empleado desde 1980 para el tratamiento del estrabismos (ojo vago), y blepharoespasmo (parpadeo descontrolado). Su uso para las arrugas en la frente fue iniciado por primera vez en 1989, por el Dr. Carruthers de Vancouver. Fue concluido en el 1995 un estudio importante sobre esta técnica, y fue publicada una evaluación en la revista de la Academia Americana de Dermatología (The Journal of the American Academy of Dermatology).

Efectos secundarios?

Los efectos secundarios de Botox® son relacionados a la inyección local de la solución. Habrá algo de molestia en la zona de la inyección, y existe la posibilidad de una contusión en la misma zona. No existen casos previos de daño al ojo con las inyecciones al párpado. No se han presentado casos de efectos secundarios permanentes por el uso de Botox®. En aproximadamente el 1% de los pacientes habrá casos de una ligera caída del párpado (ptosis). Esto es temporáneo y puede que el paciente ni se dé cuenta.

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Antes y Después

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Antes y Después

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